Me vi a mi misma rechazando una propuesta por la que suspire varias noches. Me vi hacerlo sin que me tiemble el pulso.
La historia con este pibe arranco hace poco mas de un año.
Es un morocho interesante, muy interesante. El típico tipo que se cuida, siempre está bien vestido, bien arreglado, uñas perfectas, pelo corto, perfume espectacular, mucho lomo, una piel tan suave como la mia que suelo cuidar con cremas, exfoliantes y demás. Viene bien, por donde lo mires.
No es mi estilo de hombre, generalmente me gustan mas desarreglados, una onda mas tirando a che guevara, menos gimnasio, mas pancita cervecera. Pero, con este espécimen hermoso que nos regalo el universo tengo una química particular.
Al principio no podía creer que entre todas las minas el decidió estar conmigo, si tengo que ser sincera conmigo misma todavía me inhibe un poco, pero sé que son rollos míos (tantas horas de diván y el temita con el autoestima todavía no lo tengo superado).
Nunca tuvimos nada que no sea sólo cama.. Para mi, él siempre representó el escape a NN. Cada vez que las cosas no andaban bien entre nosotros, por arte de magia, aparecía este morocho divino que me hacía ver las estrellas un rato y después se iba. Mas allá de la atracción sexual puedo decir que entre nosotros no pasa naranja.
Siempre encasille a los hombres que pasaron por mi vida en: los novios, algo menos que novio pero mas que un hueso (acá hay charlas, quedadas a dormir, salidas en conjunto, planes de sábado a la noche sólo con él para mirar peliculas o comer algo, etc.), y el hueso, que puede ser algo de una noche o algo que se repita un par de veces, pero no pasa de la cama. Esta de más decir que el morocho infartante se ubica en el último casillero
El tema es que hace un tiempo vengo laburando con la psicóloga mi gran problema con el conformismo.
Estar por estar con alguien, por no bancarme estar sola.
En mis veinti-pico de años puedo decir que tuve tres relaciones con título y, el resto del tiempo había algún que otro hueso para roer.
Banco a muerte las "one night stand", el sexo casual, el famoso hace lo tuyo y andate. Me resulto cómodo, divertido, una forma de sacarse las ganas sin complicaciones, sin ataduras, disfrutar el momento y pasarla bien. Pero ahora no creo que me llene en lo mas mínimo.
Hace meses que este cuerpo tiene menos acción que comedia románica yankee, y sin embargo no estoy sedienta de lo que implica el sexo en sí, sino, de la intimidad con otra persona. No sólo la calentura, sino, todo el combo.
No quiero el vestite y andate, quiero el quedate esta noche en casa, compartamos mañana el desayuno, haceme cucharita un rato. Quiero los arrebatos de calentura, pero también las caricias sinceras. Quiero alguien que me quiera bien, no que sólo me quiera cog*r. Quiero poder compartir algo más que la cama, algo mas que el deseo.
Y, hasta que no consiga alguien que quiera todo eso conmigo, prefiero estar sola. Quiero darme el tiempo para entenderme y descifrar este tango chino que puedo llegar a ser.
En fin, este fin de semana, después de no contestar el mensaje a I, tome una decisión: BASTA DE HUESOS.
Ahora es a todo o nada. Si, soy extremista y me la re banco (hasta nuevo aviso, obvio)
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21 de noviembre de 2012
10 de julio de 2012
Asexuada (?)
El tema es mas o menos así.
Desde que se terminó absolutamente todo con NN (que por cierto el NN es por las iniciales de nombre a apellido) estoy como asexuada. No es que no tenga ganas, pero no me da estar con otra persona. Recibí propuestas de hombres con los que en algún momento tuve una historia, con los que realmente la pase muy bien en el pasado, y otras nuevas, pero, sin embargo, nada ni nadie me prendió la chispa, como para decir, dale, vamos a la cama ya!.
El problema surge acá, el sábado, cansada de estar en pijama como un zombie por el departamento, me vestí, me arreglé y salí a un boliche gay con mi hermana y unas amigas. De verdad tenía ganas de divertirme, bailar, y que no hayan boludos dando vuelta tratando de levantarme con frases hechas.
Los boludos estuvieron, claro esta, el hecho que sea un boliche gay no quita que broten heterosexuales con los mismos discursos de siempre. Pero en general fue una buena noche.
Cuando ya estaba medio pasada de copas veo un tipo cuarentón, bronceado, bien vestido, alto, morocho, sabía que mi "gaydar" no falla nunca, a lo que no tuve mejor idea que ir a decirle, lejos, sos el gay mas lindo del boliche, el tipo esbozo una sonrisa no solamente perfecta, si no que era de esas que te derriten con sólo mirarla, me agarró la cintura y fue bajando las manos despacito hasta que llegó a la cola, y me llevó hacia el, subió las manos de nuevo y me agarro fuerte a la altura de la cintura por la espalda, al oído me dijo algo que realmente no me acuerdo. Me quede embobada en el momento, sintiendo las manos, como me atrajo, la sensualidad de la voz, que déjenme decirles hasta dude que realmente sea gay, la determinación con la que agarro fue algo increíble. Si el tipo no estuviera jugando para el otro equipo, creo que hubiera sido la mejor noche de sexo casual que hubiera tenido en mi vida. Además de partible en un cien por ciento, al rato le tuve que sumar un plus, me quede hablando y resulto ser inteligente y con sentido del humor! Para esa altura, yo ya me quería pegar un tiro. Pensé seriamente en cambiar el refrán todos los buenos van al cielo, por todos los buenos van al mundo gay.
Evidentemente no es que este asexuada, es que todavía no hubo nadie, que me atrajera tanto físicamente. Ahora me pregunto, juuuuuuuuuusto tiene que ser gay??!! Barba, si existís, tirame una buena por favor!!!! jajajaja.
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